Voto electrónico parte 2: Modalidades básicas y sus falencias

En vista a la conferencia de prensa del Partido Patria Querida, realizado este 24 de julio sobre la presentación del proyecto de ley de desbloqueo de listas sábanas y la inclusión de urnas electrónicas en procesos electorales. Desde TEDIC, hemos realizado la segunda parte de nuestra publicación realizada en el mes de abril sobre los mitos del voto electrónico y sus implicancias.

Las modalidades básicas del voto electrónico

Además de mencionar en nuestro artículo anterior las falencias más grandes encontradas, nos pareció necesario tener en cuenta que el voto electrónico no es una tecnología que se presenta en una sola modalidad, para así poder tener una evaluación más integral de este tipo de tecnología. Por lo menos se conocen tres modalidades básicas existentes, y estas son la boleta única electrónica, la urna electrónica, y el voto electrónico por Internet1. Como continuación del artículo previo, este post habla sobre las diferencias entre estas modalidades, así como los problemas básicos vistos en cada una.

Boleta única electrónica

La boleta única electrónica es la combinación de los votos por medios electrónicos, los registros, y los conteos por medios mixtos (contando también los medios tradicionales), a diferencia de la urna electrónica. Se utiliza una pantalla táctil en un cuarto secreto para realizar la votación, y luego se imprime una boleta con los datos del voto, conteniendo un código de barras o un chip adherido, para depositarlos en una urna tradicional. Con ayuda de una máquina lectora y con las supervisión de los delegados y fiscales de mesa, las boletas son contadas a través del chip o el código de barras. Este sistema es de menor peligro en comparación a la urna electrónica y al voto electrónico por Internet, pero no así significa que no presenta problema alguno. Los problemas vistos en este sistema son los siguientes:

  • En caso de fallas o inconvenientes técnicos durante el periodo de votación, su desempeño se ve afectado debido a su dependencia de conexión a fuentes de energía, y en caso de cortes, existen riesgos de que el almacenamiento de votos sea afectado.

  • El bajo nivel de usabilidad o accesibilidad para las personas que no cuenten con un buen nivel de alfabetización digital puede perjudicar el resultado del voto, e incluso si esto puede ser mitigado con la presencia de asistentes, el carácter secreto del voto desaparece2.

  • El carácter secreto del voto también se ve en riesgo ya que los chips utilizados en su mayoría por esta clase de sistemas pueden tener sus señales interceptadas a distancia.

  • No hay garantía de que las máquinas utilizadas no se queden con la información de cada votante después de imprimir los votos.

  • Debido a que estos sistemas de votación son provistos al Estado a través de empresas privadas, el aspecto de privatización de estos sistemas significa que las empresas tienen en su poder las patentes y el copyright del software utilizado, y que una parte súper importante del sistema electoral se encuentra bajo su control.

  • La utilización de las mismas es tiene un costo más elevado a diferencia de los costos del voto tradicional, pero su capacidad de reutilización es baja, y esto se debe a que el sistema se puede volver obsoleto en corto tiempo, considerando la constante necesidad de actualizarlo ante la generación de nuevas brechas de seguridad durante el tiempo entre periodos de votaciones.

La urna electrónica

Los votos realizados a través de este sistema permiten obtener un conteo de votos mucho más rápido y sistemático. Provee resultados inmediatos y por ende agiliza el proceso. De igual manera, no ha demostrado todavía ser 100% eficaz, y presenta los siguientes problemas:

  • Permiten reconstruir el vínculo entre el usuario y su voto, por ende también se pierde el aspecto secreto del voto.

  • Se encuentran bajo el control de empresas de software que aparte de proveer el sistema al Estado, son responsables del mantenimiento y el funcionamiento de las mismas. Usualmente personas externas desconocen las mecánicas de sistemas de esta índole, y ya que el conocimiento sobre su funcionamiento pertenece en gran parte a una cierta élite tecnológica, por lo tanto existe un riesgo a la hora de manipular el funcionamiento de las urnas.

  • La posibilidad de fallas técnicas puede hacer que el conteo de votos no sea representativo de las mesas de votación. Ya se han registrado casos de votaciones en las cuales las urnas emitían cero votos, o miles de votos en una mesa en la que votaron cientos de personas solamente.

  • Este sistema también puede ser visto como muy complejo para personas cuyo nivel de alfabetización digital no es bueno, lo cual puede perjudicar los resultados emitidos por el sistema.

Voto electrónico por Internet

Este sistema de voto electrónico abarca todo mecanismo de votación que se pueda realizar a través de un dispositivo (ya sean computadoras, celulares u otros) que esté conectados a las redes. Esto facilita que los usuarios puedan emitir su voto a distancia, sea desde sus propias casas, en espacios de acceso público o desde fuera del país3. A pesar de contar con esa clase de ventaja, este sistema presenta los siguientes problemas:

  • Hasta hoy en día, el sistema no ha logrado asegurar la autenticidad de la identidad de los votantes, por lo tanto instancias en las que una persona pueda votar más de una vez, hacerse pasar por otra persona, o votar a pesar de no estar habilitadas para hacerlo son situaciones factibles que ponen en riesgo una de las partes más importantes del sistema de voto.

  • Esfuerzos realizados para mitigar el problema mencionado anteriormente requieren que uno tenga que autenticar su identidad a través de la presentación y verificación de sus documentos. Por ende, el sistema recaba datos del usuario a la hora de realizar el voto en el servidor, y se pierde el secreto del voto. Esto también significa un riesgo debido a la factibilidad de averiguar cómo votó cada persona.

Falencias en común

Estas diferentes modalidades de voto electrónico reflejan falencias muy grandes que tienen en común. Tanto la boleta única electrónica, la urna electrónica, y el voto electrónico por Internet facilitan digitalmente el acceso al voto, pero son modalidades que funcionan en base a la violación del aspecto secreto de las votaciones. Además, todas se encuentran, de alguna manera u otra, bajo el control de empresas privadas que por ende tienen fácil acceso a los datos en los servidores. También existe el riesgo de manipulación de estos sistemas, más aún siendo estas empresas las que cuentan con un conocimiento más amplio de las mecánicas del hardware y el software dentro de cada modalidad de voto electrónico utilizada, a comparación de los usuarios e incluso fiscales de otras áreas que no se encuentren igual de familiarizadas con los aspectos técnicos de los sistemas.

Ninguna de estas modalidades de voto electrónico logrará ejecutar un proceso de votación más democrático si no provee programas de capacitación para un uso ágil, y si sigue conteniendo mecánicas que minimizan o en muchos casos desvanecen en aspecto secreto del voto. Un paso importante para hacer uso de estas tecnologías es primero embarcarse en un largo proceso de debate político y ciudadano, debido a la grave importancia del derecho al voto. Por último, reiteramos que no creemos que el voto electrónico pueda ser considerado un mecanismo que garantice una gestión del sistema electoral más democrática, y también que es de suma necesidad modificar el Código electoral vigente para lograr un actualización de los mecanismos electorales que sean adecuos a la realidad actual.

1“Voto electrónico: Una solución en busca de problemas”, Buzaniche et al., 2017. Disponible en: https://cursos.vialibre.org.ar/pluginfile.php/35/mod_resource/content/1/ve-solucion-busca-problemas.pdf

2“Cambios en la forma de votar: la primera elección provincial completa de un sistema electrónico de votación. Salta, 2013”, Pomares, J. Y Zárate, S. marzo 2014. Disponible en http://www.cippec.org/-/cambios-en-la-forma-de-votar-la-experiencia-del-voto-electronico-en-salta

3“¿Qué es el voto electrónico?”, Busaniche, B. y Heinz, F.