AI Impact Summit 2026: Entre expectativas globales y desafíos de gobernanza

Maricarmen Sequera Buzarquis
Blog

Entre el 16 y el 20 de febrero de 2026, Nueva Delhi (India) se convirtió en el epicentro de uno de los debates más importantes sobre el futuro de la inteligencia artificial: la Cúpula sobre el Impacto de la Inteligencia Artificial (AI Impact Summit). TEDIC estuvo presente gracias al apoyo de la organización Centre for Communication Governance, NLU Delhi y participó de esta cumbre que reunió a representantes de gobiernos, instituciones internacionales, empresas tecnológicas y organizaciones de la sociedad civil para intercambiar perspectivas sobre cómo la IA puede ser gobernada, regulada y desplegada a escala global. Para comprender su alcance y sus formas de impacto, es clave considerar lo ocurrido desde perspectivas institucionales y críticas, y desde TEDIC con este artículo, se espera colaborar en esta mirada compleja sobre esta agenda.

El AI Impact Summit, organizado bajo la iniciativa India AI Mission, forma parte de una serie de cumbres globales sobre inteligencia artificial que incluyen eventos anteriores como el AI Safety Summit (Reino Unido, 2023), el AI Seoul Summit (Corea, 2024) y el AI Action Summit (París, 2025), a partir de este último ecuentro TEDIC empezó a participar activamente en esta iniciativa global. Para 2026 fue la primera vez que el evento se realizó en un país del Sur Global, lo que generó expectativas sobre un giro más inclusivo en las agendas de gobernanza tecnológica.

La página oficial del evento describe al Summit como una plataforma global que lleva adelante debates estructurados alrededor de múltiples dimensiones del impacto de la IA. incluyendo el crecimiento económico, la inclusión social, la gobernanza y la innovación tecnológica, con exposiciones, paneles, foros, laboratorios y actividades paralelas a lo largo de varios días.

A pesar de la enorme escala del AI Impact Summit en India, con más de 200.000 asistentes, 530 paneles, 50 delegaciones y 20 jefes de Estado como Emmanuel Macron, Lula da Silva y el secretario general de la ONU, parte de la atención se desplazó hacia las tensiones entre actores corporativos y las señales geopolíticas del sector tecnológico. La presencia del CEO de Google, que llegó al evento tras cerrar un contrato millonario con India, contrastó con el tenso y altamente comentado saludo público entre los líderes de OpenAI y Anthropic, que evidenció la creciente rivalidad entre ambas organizaciones. Al mismo tiempo, la ausencia de Nvidia, interpretada ampliamente como una reacción estratégica a la alianza tecnológica entre India y otro país para invertir más de 200 millones de dólares en el desarrollo de chips, introdujo un mensaje implícito sobre la competencia global en infraestructura de IA y la disputa por el liderazgo en hardware avanzado.

Expectativas y narrativas previas

Desde la sociedad civil de derechos digitales y organismos internacionales, se sugirieron varias expectativas importantes antes del inicio del Summit:

1. Una agenda global con voz del sur

Por primera vez, el AI Impact Summit se realizaba en el Sur Global, lo que había alimentado la esperanza de que se abordaran con mayor profundidad temas como la desigualdad estructural, la distribución de beneficios y los riesgos socioeconómicos de la IA desde la perspectiva de países en desarrollo.

En ese sentido, se esperaba que la agenda del Summit facilitara mecanismos para una mayor participación de la sociedad civil y de la academia, y que se tradujeran en compromisos más allá de los discursos diplomáticos.

2. Coordinación con iniciativas internacionales

Otra expectativa señalada fue la posibilidad de que el evento convergiera con procesos de gobernanza global ya en marcha, como los vinculados al sistema de la ONU como el Global Digital Compact, buscando evitar una fragmentación que intensifique las asimetrías entre países centrales y periféricos. O lo que ya se hizo en el BRIC 2025 sobre el Panel Científico Internacional Independiente sobre IA y la Declaración de IA que reconoce el rol coordinador de la ONU en este tema.

Lo que sí pasó: Un escenario multidimensional

1. Participación internacional y poder económico

El Summit fue un espacio de enorme escala: asistieron delegaciones de más de 100 países, con participación de jefes de Estado, ministros, CEOs de empresas tecnológicas y representantes académicos. Las principales plataformas globales de IA , incluyendo figuras y líderes de empresas como Google, Microsoft, OpenAI, Meta y otras grandes corporaciones del sector, utilizaron el evento para consolidar alianzas, presentar nuevas iniciativas y anunciar inversiones.

El contraste de discursos fue una de las notas distintivas del evento. Por ejemplo, mientras representantes de Brasil enfatizaron dimensiones éticas, de justicia social y responsabilidad regulatoria. En palabras de Lula da Silva, “cuando pocos controlan algoritmos y la infraestructura digital, no se trata de innovación, sino de dominación”. Según el presidente brasileño, la gobernanza global de la inteligencia artificial adquiere un papel estratégico.

Otros líderes pusieron el foco en la expansión tecnológica, inversiones en infraestructura y competividad global. Por ejemplo Modi de India realizó grandes anuncios de contratos grandes con empresas tecnológicas como: Google, Meta, Anthropic, OpenAI y Microsoft sobre nuevos planes de inversión para el Sur Global, incluyendo formación de talento, capacitación laboral, expansión de infraestructura como cables submarinos y centros de datos, apoyo a pequeñas y medianas empresas y programas masivos de reconversión profesional.

2. Gran escala de actividades

La magnitud del evento hizo que fuese difícil seguir la agenda oficial, la cual incluyó cientos de sesiones, paneles, laboratorios de innovación, debates técnicos y actividades paralelas. Mas de 200 mil personas, 530 paneles y las distancias entre salas y controles fueron un handicap importante para aprovechar al máximo las discusiones y las reuniones más políticas.

El acuerdo formal: ¿Qué resultó del Summit?

Una de las preguntas más relevantes fue: ¿Qué acuerdos concretos surgieron del AI Impact Summit? El resultado principal fue la Declaración Final del Summit, firmada por cerca de 90 países, entre ellos Paraguay. Pero, como detalle crítico, esta declaración, aunque reúne consensos sobre principios y orientaciones, no tiene carácter vinculante en términos de obligaciones legales o regulatorias internacionales como también se vió en la de AI Summit en Paris.

La declaración agrupa sus visiones en torno a siete pilares “chakras” que incluyen el desarrollo de capital humano, confianza, eficiencia energética, democratización de recursos, crecimiento económico, ciencia y empoderamiento social. También menciona plataformas voluntarias de cooperación, como la Carta para la Difusión Democrática de la IA y el Trusted AI Commons.

Sin embargo, desde una lectura crítica, esto representa una convergencia de ideas más que un compromiso de acción concreta o sistemas de rendición de cuentas, cuestión que preocupa a diversos actores que esperaban avances de gobernanza más vinculantes.

Tensiones relevantes identificadas

  1. Inclusión vs. Tecno-Optimismo: Organizaciones de derechos digitales y académicos han señalado que, aunque la declaración oficial apunta a incluir diversas voces, en la práctica las discusiones estructurales sobre riesgos sociales, como sesgos algorítmicos, soberanía de datos o impactos laborales, quedaron subordinadas a narrativas que celebran la innovación tecnológica como motor de crecimiento.
  2. Derechos Humanos en segundo plano: Un punto señalado tanto por Data Privacy Brasil como por los análisis críticos es que el texto de la declaración y gran parte de la discusión no incorporan explícitamente mecanismos de protección basados en derechos humanos**, como el derecho a la privacidad, no discriminación o justicia social.
  3. Papel de la Sociedad Civil: A pesar de que el Summit fue promovido como un espacio “multistakeholder”, la entrada de la sociedad civil y de grupos académicos a los espacios de decisión fue limitada: pocos mecanismos formales garantizaron que sus aportes informaran directamente los textos o acuerdos finales, una crítica recurrente en los análisis post-evento.

Recursos post-evento

A pesar de estas tensiones, el Summit dejó recursos útiles: Casebooks de proyectos de IA aplicados a problemáticas sociales, disponibles en el sitio oficial del evento (*ver sección de casebooks*). Documentos de grupos de trabajo (WG) que contienen propuestas operativas y guías, como una plataforma para compartir recursos de cómputo entre países o principios para capacitación de trabajadores en la era de la IA. Estos materiales pueden servir como referencia para instituciones públicas, académicas y organizaciones que buscan traducir discusiones globales en políticas públicas y prácticas técnicas.

Lo que se viene en el avance de la gobernanza en AI

El próximo AI Summit está previsto para 2027 en Suiza, según anunció el embajador suizo Thomas Schneider en India. Sus declaraciones adoptaron un tono más optimista respecto a la inclusión de diferentes actores y a la coordinación con iniciativas existentes en otros espacios multilaterales. Suiza también señaló una mayor disposición para avanzar en instrumentos vinculantes, como la Convención de Vilnius sobre Inteligencia Artificial, Derechos Humanos, Democracia y Estado de Derecho, del Consejo de Europa, el primer tratado internacional jurídicamente vinculante en esta área. Se espera que la Convención pueda ampliarse a otros países, favoreciendo una visión compartida e interoperable, sin impedir la coexistencia con marcos regulatorios nacionales.

Desde la Global South Alliance (GSA) ,de la cual TEDIC forma parte, la organización estuvo involucrada desde diciembre de 2025 en las discusiones previas y paralelas al AI Summit en India. En los días posteriores al evento, TEDIC continúa participando activamente en las reuniones para dar seguimiento a la agenda a través del MAP AI, liderado por los miembros de India dentro de la Global Network Iniciative (GNI).

Con 2026 aún en su inicio y ante las expectativas en torno a nuevos espacios de gobernanza de la IA, como el Panel Científico Independiente de la ONU y el Global Dialogue, persiste la esperanza de que estos procesos contribuyan al fortalecimiento de un multilateralismo actualmente fragilizado y permitan una participación multisectorial efectiva, sobre bases más equitativas, en las que los derechos humanos, y no solo la política industrial, ocupen un lugar central. Frente a la resistencia de países centrales, como Estados Unidos, a marcos más robustos de gobernanza global en el ámbito de las Naciones Unidas, el desafío continúa. En este contexto, crecen las expectativas respecto a países como India, Brasil y Suiza que, aunque no concentran gran poder en IA, buscan fortalecer estructuras de gobernanza y regulación capaces de reducir asimetrías.