Datos para la justicia: privacidad y debido proceso en Paraguay

Eduardo Carrillo, coordinador de proyectos en TEDIC, platicó con el equipo de ALTEC sobre el acuerdo de la iniciativa Defensores, seleccionada en la segunda generación ALTEC, con el  Ministerio de la Defensa Pública y el Mecanismo Nacional de Prevención contra la Tortura de Paraguay y su impacto para el ejercicio de la justicia y el debido proceso


* Esta entrevista fue publicada originalmente en la página de ALTEC
* La transcripción de la entrevista fue ajustada para una mejor comprensión de lectura.

El uso de datos abiertos y tecnología cívica está facilitando el acceso a la justicia en distintos países de América Latina. Paraguay es uno de los países que muy pronto podrá transformar el trabajo de las y los defensores públicos a través de la plataforma Defensores, una iniciativa de TEDIC que busca el ordenamiento y acceso a datos sobre acusados y procesados bajo un enfoque de derecho a la privacidad y derechos humanos para “dotar una herramienta muy concreta  a los defensores públicos que permita su trabajo”.

¿Qué es Defensores y por qué es importante una alianza estratégica con el gobierno?

El proyecto de Defensores busca una alianza estratégica con dos actores: el Ministerio de la defensa pública y el mecanismo nacional de prevención contra la tortura. Entonces estamos hablando de que ambos tienen atribuciones específicas en materia del sistema carcelario en Paraguay.

El ministerio de defensa pública que cuenta con defensores públicos que defiende a aquellos que no pueden defenderse y el otro es un organismo de control y observación que genera información y monitoreo de aquello que no se marca en la ley dentro de un sistema penal carcelario ideal.

Este proyecto se propone crear una plataforma llamada Defensores que busca ayudar a estas instituciones en su labor, específicamente a través de la creación de datos y mejor ordenamiento de los  ya existentes y posteriormente dotar de una herramienta muy concreta a los defensores públicos que permita su trabajo.

¿En qué sentido? Defensores busca ser una plataforma web y aplicación que va a ser que los defensores públicos puedan apersonarse y seguir los protocolos que ya hacían en su trabajo a través de formularios que ahora se manejan por papel. Defensores va a traducir todo eso que hay en clave digital para permitir que toda esa información, cuando un defensor se va a una penitenciaría o a una cárcel para reunirse con el acusado o procesado y si constata algún tipo de arbitrariedad en un debido proceso, pueda registrar esta información a través de un sistema amigable.  Facilitar el registro de esa información que se va a alojar en una base de datos y que posteriormente, de acuerdo a los permisos que se tengan y al tipo de información correcta o no, se pueda traducir a una serie de insumos y de información que apunta a que través de la generación de información ordenada y respetuosa con la privacidad de los procesados dé la garantía de un proceso justo y acercar esta información a la ciudadanía para que puedan saber qué pasa en esa penitenciaría, en las cárceles o comisarías que tienen centros de detención y ver cuáles son los datos y situaciones.

Se sabe que existen estaciones de tortura, pero poco se sabe de la situación. Se ve como algo lejano. Algo de la dictadura, pero actualmente se sabe que existen casos documentados de tortura que la gente no sabe. Aquí, parte del propósito de este proyecto es generar insumos de comunicación a través de visualizaciones de datos y otros tipos de enfoque de comunicación que permita que la gente conozca esta plataforma y los ciudadanos se puedan involucrar a través de la información.

También se busca que otros centros, más allá del de prevención de la tortura, que necesitan información ordenada, también la puedan utilizar. Por ejemplo, organizaciones LGBT y que tienen mujeres transexuales a las que hacen monitoreo sobre esta población dentro de cárceles, puedan dar seguimiento y tener información sistematizada.  

Está todo determinado por los formularios con los cuales los defensores trabajan que siguen estándares regionales de documentación de esa información.

Defensores va a traducir esa información y esos protocolos que ya existe en una clave digital que permita ordenar esa información y después ponerla a disposición del público.

Se entiende que hay límites sobre lo que se puede compartir y que no, pero todo eso se está trabajando de manera coordinado con ellos.

¿En qué consiste el acuerdo firmado?

El acuerdo que firmamos es justamente una división de tareas que permita este trabajo que no sólo es armar la plataforma conjuntamente, sino entender qué tipo de información se va a documentar: cómo se va a documentar, quiénes van a tener el acceso irrestricto a todos los datos y quiénes no, quiénes se van a encargar de alimentar esa base de datos y quiénes van a encargarse de mantener esa base de datos y quiénes se van a encargar de hacer disponible esa información.

El acuerdo fue muy claro:

  • Crear un documento marco que obligue a todas las partes a una serie de tareas.
  • Abre el canal para que empecemos a trabajar para que la plataforma vaya adquiriendo un sentido.

¿Cuáles son los retos de la privacidad para el proyecto de Defensores?

Los acuerdos de privacidad ya están reglamentados en los formularios que se rigen por estándares regionales. O sea son instrumentos regionales e internacionales que ya tienen bien identificados cuáles son los límites de la información que se pueden publicar o no.

Un principio general de protección de datos cuando estamos hablando de  información sensible en general es que debe volverse anónimo. Lo que se apunta es a generar datos estadísticos para visibilizar el problema, pero de ninguna manera individualizar ni nada, porque justamente estos formularios ya tiene unos límites establecidos. Esto también está reglamentado en el ámbito de lo civil y lo penal hablando de la justicia, en donde se limita bien qué es lo público y lo no público en el marco de la defensa.

Nosotros apuntamos a una iniciativa que pone a disposición esa información, no sólo para las partes que van a ser las principales consumidoras de información, sino también del público en general.

También apuntamos a un proceso de capacitación conjunta a un porcentaje de la población carcelaria del país para que sepan que esa información existe y cómo puede ser un beneficio para ellos en su proceso de exigencia a la justicia porque más del 50% de la población carcelaria en Paraguay no cuenta con una condena.

El proceso y la plataforma busca que sea útil para esta población para que puedan usar la herramienta si son  vulnerados en algún tipo de derecho en este proceso donde la tortura no tiene cabida.

También se busca esta capacitación conjunta para mantener esta plataforma. Esto es parte del acuerdo.

Por último, como un complemento relacionado con la plataforma en sí, tenemos una serie de impresos que cuentan con información sobre los límites de los procesos que deben seguir y no seguir cuando hay detención.

¿Qué desafíos tecnológicos identifican en la ejecución de este proyecto?

  • Presentación de la plataforma en su esqueleto a los usuarios
  • Transformación de papel a digital
  • La usabilidad, que sea intuitivo y fácil de acceder

Los procesos de tecnología cívica son importantes en términos de modernizar y dar un nuevo significado en la manera en cómo nos relacionamos con las instituciones, incluso entre nosotros mismos como ciudadanos, pero debemos seguir potenciando procesos análogos que no solo se enfoquen en la tecnología sino en todo lo que está alrededor: el problema que se quiere solucionar, es el único camino de éxito, procesos complementarios que podemos ofrecer a la tecnología para que sea un factor de cambio. Apostemos a la tecnología, pero apostemos también a los factores alrededor para construir procesos para que estos procesos de modernización aporten nuevos significados y fortalezca lo que ya estaba bien.

La plataforma Defensores está abriendo el camino para sembrar procesos de justicia en Paraguay. Si bien el diseño del proyecto será clave para su usabilidad, los acuerdos gubernamentales y la colaboración de las instituciones involucradas será muy importante para hacer realidad este proyecto y marcar un antes y un después en el acceso a la justicia.