¿Cómo operan las campañas de desinformación y violencia digital contra mujeres periodistas en Paraguay? ¿Qué ocurre cuando estas dinámicas se articulan con actores políticos, instituciones públicas y redes de cuentas en redes sociales?
Estas preguntas se alinean al caso de la periodista paraguaya Fiorella Rivarola, quien denunció las condiciones e infraestructura de una escuela pública y recibió una serie de respuestas institucionales y campañas de desprestigio hacia su persona.
A partir de este escenario, trabajamos con Nadia Gómez en una investigación denominada El caso Fiorella Rivarola, el Ministerio de Educación y Ciencias y la red desinformante, para ahondar en como la violencia digital contra mujeres puede trascender y formar parte de estrategias amplias de desinformación y hostigamiento. En este contexto, elementos vinculados al género y la edad de Rivarola fueron utilizados para cuestionar su credibilidad profesional y desviar la atención del contenido de su trabajo periodístico.
A partir de la reconstrucción de los hechos, el trabajo analiza la rápida reacción del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) luego de que Fiorella Rivarola expusiera las deficiencias de infraestructura de una institución educativa. Posteriormente, se identificaron publicaciones y ataques provenientes de medios de comunicación y páginas de redes sociales vinculadas a sectores partidarios y gubernamentales, configurando lo que la investigación denomina una “Red Desinformante”.
El análisis también incorpora los hallazgos de una investigación realizada por el periodista de ABC Color, Leonardo Gómez Berniga, que identificó 14 páginas de redes sociales que habrían coordinado acciones y destinado aproximadamente US$ 472.000 en publicidad de Meta. Estos recursos presentan, además, puntos de conexión con Digimarketing SAS, una agencia colombiana encargada de gestionar publicidad oficial del Gobierno.
La dimensión de género resulta particularmente relevante. De acuerdo con los datos analizados de la página Despierta Paraguay, las mujeres periodistas representaban el 37,5 % de las personas mencionadas, pero concentraban aproximadamente el 60 % del volumen de ataques. Estos datos permiten observar cómo el género puede convertirse en un factor determinante dentro de determinadas campañas de hostigamiento y desinformación.
El trabajo de Nadia Gómez, desarrollado en el marco de una iniciativa de TEDIC con apoyo de la Unión Europea, sitúa este caso dentro de una discusión más amplia sobre violencia digital, libertad de expresión y género. La investigación plantea que estas campañas no solo buscan afectar la reputación de una periodista en particular, sino que también pueden generar un efecto de silenciamiento sobre otras mujeres periodistas y voces críticas.
Para ampliar esta perspectiva, el estudio pone el caso paraguayo en diálogo con experiencias internacionales, como las de las periodistas Patrícia Campos Mello, en Brasil, y Julia Mengolini, en Argentina. Estos casos muestran patrones similares de ataques que recurren a estereotipos de género, desinformación y cuestionamientos sobre la vida personal de las periodistas para desacreditar su trabajo profesional.
El caso Fiorella Rivarola, el Ministerio de Educación y Ciencias y la red desinformante propone mirar la violencia digital contra mujeres periodistas no como una sucesión de ataques aislados, sino como un fenómeno que puede involucrar dinámicas coordinadas de poder, género y desinformación.


Ciberseguridad y ciberdelincuencia en el mundo digital – Universidad Americana