Los datos abiertos y algunos retos pendientes en Paraguay

Fue hace solo tres años que desde TEDIC empezamos a explorar los datos abiertos como mecanismo de rendición de cuentas del gobierno y para promover una sociedad más transparente, que comparte sus conocimientos, con personas que participan activamente de. En perspectiva, avanzamos mucho desde esos encuentros donde eran habituales los rostros de incredulidad y las respuestas evasivas ante nuestra insistencia de “abrir los datos“ en espacios de sociedad civil y el gobierno, y eso nos satisface. 

Actualmente contamos con una Ley de acceso a información pública y un reglamento que incorporan el concepto de datos abiertos. También, más instituciones del Estado han adoptado estándares que se acercan a los principios que la comunidad internacional establece para la apertura de datos. En el día internacional de los datos abiertos que se celebra hoy 5 de marzo, creemos que es el momento ideal para pensar cómo potenciar los esfuerzos gubernamentales y de la sociedad civil para que su impacto sea cada vez más concreto en la vida de las personas. Además, el diseño del nuevo plan de acción es una oportunidad para aprovechar y profundizar el alcance de los datos abiertos. Por esto, hoy queremos sumarnos al #OpenDataDay con unas reflexiones y recomendaciones para ampliar sus beneficios en nuestro país. 

Datos abiertos y DDHH

La tarea de los gobiernos no se limita a proveer servicios básicos. El Estado tiene la obligación de cumplir las garantías constitucionales y proteger los derechos humanos. Es por esto que la apertura de datos en esta área es crucial por varios motivos. Por un lado, para que las instituciones y la ciudadanía conozcan el panorama de cumplimiento de los DDHH en el país. Por otro lado, con esta información disponible se pueden realizar más estudios que sirven para el diseño de políticas públicas más adecuadas y para prevenir infracciones y violaciones en la materia. 

Específicamente, desde TEDIC proponemos que el gobierno publique datos abiertos sobre la situación de mujeres y niñas, teniendo en cuenta los alarmantes casos de feminicidios y embarazos infantiles que que fueron notorios en los últimos meses. Necesitamos conocer datos precisos sobre la cantidad de denuncias de mujeres que sufren de violencia doméstica y cómo procede el Estado para contrarrestar esta situación, la cantidad de niñas y adolescentes embarazadas que llegan al parto y la cantidad de niñas y adolescentes que mueren en el parto o por complicaciones en el embarazo, entre otros. Con estos datos podemos elevar el nivel de la conversación sobre estos graves problemas sociales y presionar a las autoridades a cumplir con su deber de proteger a la población.

Datos abiertos y desarrollo

La apertura de datos en sectores estratégicos para el desarrollo del país, como el sector energético, el sistema de tenencia de tierras, los recursos hídricos, entre otros, puede ser una estrategia aliada crucial para promover el desarrollo. La información sobre estos recursos está íntimamente ligada a la economía del país. Específicamente, esta información puede servir para realizar evaluaciones y gestionar los recursos de forma más efectiva y responsable, identificar problemas sobre el ambiente, conocer flujos de inversión, realizar investigaciones, monitorear el manejo de dichos recursos, hacer proyecciones a futuro, entre otros.

Sin licencias abiertas, no hay datos abiertos

Precisamos reutilizar, revisar, remezclar y redistribuir los contenidos generados por el Gobierno para todos, a través de la aplicación de licencias abiertas: un estándar para la apertura de datos abiertos a nivel mundial. Las licencias abiertas son una serie de marcos legales que permiten diferentes tipos de usos de la información, respetando a los titulares de derecho de autor. Aplicando esta licencias, se garantiza que que los contenidos desarrollados con fondos públicos tengan mayor difusión y usos, permitiendo al Gobierno maximizar el impacto y el alcance de la inversión en la producción de información.

Actualmente, el reglamento de la Ley de acceso a información pública propone el uso de una licencia libre ad-hoc. Para nosotros, la misma tiene varias limitaciones en su aplicación. Por eso recomendamos a las instituciones públicas a utilizar licencias libres Creative Commons, compatibles con las leyes de todas las juridicciones del mundo, con traducción legal a 50 idiomas y con una amplia comunidad internacional de expertos que pueden brindar asesoría si es necesario.

Datos abiertos y sociedad civil

Mucho hemos discutido y hablado sobre la necesidad que la gente utilice y reutilicelos datos abiertos; esta necesidad es indiscutible. Pero también necesitamos que del lado de la ciudadanía, especialmente los centros de investigación, universidades y organizaciones sin fines de lucro publiquen y compartan sus datos en formatos abiertos e innovadores para que el impacto y los beneficios del conocimiento sean mayores.

Fuente: El Surtidor

Fuente: El Surtidor

Las universidades producen anualmente trabajos de tesis y otras investigaciones que se comparten de una forma muy limitada. Los centros de investigación y las organizaciones desarrollan muchos estudios que demandan importantes recursos, pero que finalmente quedan ‘atrapados‘ en publicaciones en PDFs en sus portales Web con un bajísimo margen de descarga. Solo a modo de referencia, entre el 2008 y 2012, el Banco Mundial constató que de 1600 reportes publicados en línea que fueron producidos por el Banco, 32% nunca fueron descargados y un 40% fueron descargados menos de 100 veces. Sólo 13% de los reportes fueron descargados más de 250 veces. En síntesis, muy poca gente lee PDFs. Necesitamos mejores estrategias de comunicación y por supuesto, más datos abiertos.