El #8M nosotras paramos

El 8 de marzo paramos

Nos solidarizarnos con las demandas de mujeres de todo el mundo que en el día internacional de la mujer irán a huelga.

Nos vamos a paro porque decimos basta: a la violencia física, sexual y sicológica que  sufrimos las mujeres a causa del machismo. #NiUnaMenos, vivas y libres nos queremos.

Nos vamos a paro para denunciar que el Estado viola nuestra autonomía decidiendo sobre nuestros cuerpos sin consultarnos. Agrava este problema negando educación sexual a niñas y jóvenes.

Decimos basta a la violencia económica, en forma de pobreza, discriminación laboral y explotación. Decimos basta a salarios mal pagados, a pesar de tener las mismas capacidades que nuestros colegas hombres.

Si nuestro trabajo no vale, produzcan sin nosotras. 

Desde TEDIC también sumamos nuestra voz de protesta por las injusticias que viven las mujeres que trabajan en tecnología y porque Internet sigue siendo muy desigual y violenta. Por eso, además de sumarmos al paro del 8 de marzo, adherimos al #DDoW – la Denegación Distribuida de Mujeres – una iniciativa que busca visibilizar esta realidad el 23 de febrero. Acompañaremos las acciones de nuestras colegas difundiendo información y elevando las consignas del #DDoW en nuestros canales para insertar estas consignas en la conversación del 8 de marzo.

La brecha digital de género, la falta de reconocimiento y participación de las mujeres en la industria tecnológica y la violencia contra las mujeres en la Web son problemas reales con consecuencias determinantes para nuestras vidas. Limitan la libertad, el acceso a oportunidades y nuestra capacidad de incidir en espacios de toma decisión. 

A continuación profundizamos en algunos de estos problemas.

Empoderamiento a través de las tecnologías, una deuda pendiente

La brecha digital de género es el “techo de cristal“ con el que nos encontramos las mujeres a la hora de acceder y utilizar nuevas tecnologías. Esta es una forma de desigualdad que disminuye la calidad del debate público, invisibiliza nuestras demandas, necesidades y logros y limita el acceso a oportunidades laborales, de crecimiento personal y de ejercicio de derechos. En América Latina, hombres y mujeres, aunque tienen acceso de igual a igual a computadoras y a Internet en el hogar, se diferencian en el uso.[1]

Por ejemplo, de cada 10 personas que editan contenidos en Wikipedia, solo una es mujer. Situación similar se da con la creación de blogs, medios digitales y otros, dando cuenta que los contenidos y el discurso que circula en la Web es mayoritariamente producido por hombres blancos, heterosexuales y cisgénero.

Estos hechos resuenan con hallazgos de una investigación de la Web Foundation que recoge datos en diez países en desarrollo.[2] Según este informe, sólo una minoría de mujeres usuarias de Internet la utilizan como herramienta de empoderamiento. Esto significa que pocas buscan información u oportunidades económicas, expresan opiniones sobre temas relevantes o indaga sobre sus derechos sociales y políticos. Las razones son múltiples, desde la construcción de roles, cómo nos socializan con las tecnologías y los efectos del acoso y la intimidación en Internet.

Desiguales

En la industria tecnológica, la situación de las mujeres se caracteriza por la desigualdad, la sub-representación, la discriminación y el acoso sexual. Algunos datos que convocan al #DDoW son elocuentes: a las mujeres se nos paga un 28% menos que los hombres con la misma educación, años de experiencia y edad; hay 25% más de probabilidad de ser acosadas sexualmente; en Silicon Valley, solo 1 de cada 10 ejecutivos es mujer. Estos números se agravan si son mujeres transgénero o mujeres negras. 

En Paraguay, las carreras relacionadas a tecnologías como programación, informática, diseño Web se caracterizan por tener a pocas mujeres en sus filas. Según el Censo Nacional de 2012, de cada 10 estudiantes en ingeniería informática, solo una es mujer.[3] Esta situación, producto de la ausencia de incentivos, una apropiación diferenciada de la tecnología y la masculinización de ciertas áreas profesionales, significa menos oportunidades de desarrollo para las mujeres y por otro, la evolución de dichas disciplinas sin el aporte fundamental de las mujeres en la producción de conocimientos.

Internet violenta 

La Web es un espacio de violencia contra la mujer que se expresa de muchas formas, anulando o negando nuestro derecho a expresarnos y a participar e intercambiar libremente. Intimidación, ciber-acoso, control en-línea, robo de identidad, son solo algunas formas de violencia que sufrimos las mujeres en la Web.

Un dato revelador de la investigación de la Web Foundation es que las mujeres son 52% menos propensas que los hombres a expresar sus opiniones en Internet. Según el análisis, mientras más activa es una mujer en la red (como lo son periodistas, blogueras, activistas) más propensa es a recibir ataques en forma de descalificativos, agresiones, comentarios sexistas e inclusive amenazas hacia la integridad de la persona y su familia. Como consecuencia, muchas se autocensuran o cancelan su presencia en redes.

En Paraguay, el caso más reciente y notorio de violencia machista a través de las redes sociales y chats de conversación grupales se dio a raíz de una grave denuncia hecha por una periodista.

Según ella, en la conversación un número no identificado de hombres hablan de violarla para “corregirle“ la orientación sexual. La periodista hizo pública la conversación a la que tuvo acceso.

Estas son muestras de violencia que forman parte de una “cultura de la violación“. Esta cultura, que se vive cotidianamente en Internet, promueve y normaliza conceptos y actos que atentan contra la integridad de mujeres y minorías LGBTQI. Si bien no suponen un daño físico en si, conducen a graves hechos de violencia como la violación sexual y el feminicidio. Por eso, las agresiones en la Web nunca deben tratarse de forma ligera.

Bibliografía

[1] CEPAL. “La brecha digital de género: Reflejo de la desigualdad social“. Septiembre, 2013. Acceso el 22 de junio de 2016 en: http://www.cepal.org/oig/noticias/noticias/1/50901/Brecha_digital_de_genero_Reflejo_de_la_desigualdad_social_-_Notas_para_la_igualdad_N%C2%B010.pdf

[2] World Wide Web Foundation. “Women‘s Rights Online: views from around the world“. 14 de septiembre de 2015. Web. Acceso el 22 de junio de 2016 en: http://webfoundation.org/2015/09/womens-rights-online-views-from-around-the-world/

[3] Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos. “Anuario Estadístico del Paraguay 2012“. Publicado en diciembre, 2013. Web. Acceso el 22 de junio de 2016 en: http://www.dgeec.gov.py/Publicaciones/Biblioteca/anuario2012/anuario%202012.pdf